Materiales refractarios de alta densidad que retienen el calor extremo y protegen tus activos de fundición continua.
Rango operativo
800 °C – 1650 °C
¿Qué perfil térmico maneja su planta?
Próximo paso
Respuestas claras sobre blindajes térmicos, morteros y gestión de hornos industriales.
El ladrillo de alta densidad se utiliza como revestimiento estructural en zonas de máxima radiación térmica, soportando cargas mecánicas y choques térmicos cíclicos. El mortero siliconico, en cambio, se aplica como junta de unión y sellado entre ladrillos, garantizando estanqueidad y evitando fugas de calor en las uniones. Ambos son complementarios en un blindaje térmico eficiente.
Se evalúa mediante ensayos de conductividad térmica según norma ASTM C201, complementados con termografía infrarroja en condiciones de operación. Los valores típicos para nuestros compuestos oscilan entre 0.8 y 1.2 W/m·K a 1000°C, lo que permite reducir pérdidas termo-energéticas hasta un 18% en comparación con revestimientos convencionales.
Se recomienda inspección visual semanal y termografía mensual para detectar zonas de desgaste prematuro. Cada 6 meses se realiza un análisis de espesores mediante ultrasonido. Las reparaciones puntuales con mortero siliconico de alta temperatura pueden extender la vida útil del revestimiento hasta un 40% sin necesidad de parada completa del horno.
El curado inicial a temperatura ambiente debe ser de al menos 24 horas antes del primer calentamiento. Luego se aplica un ciclo de secado progresivo: 12 horas a 150°C, 8 horas a 300°C y finalmente 4 horas a 600°C. Este proceso evita fisuras por contracción y garantiza la adherencia óptima al sustrato refractario.
Sí, nuestro equipo de ingeniería térmica analiza el perfil de operación de cada horno (temperatura máxima, ciclos de calentamiento/enfriamiento, composición de escoria) y recomienda la combinación de ladrillos y morteros más adecuada. El servicio incluye visita técnica in situ y elaboración de un informe con especificaciones detalladas.
Blindajes compuestos que mantienen la temperatura interna del horno estable, reduciendo pérdidas por radiación hasta un 18% en ciclos de fundición continua.
Ladrillos refractarios de alta densidad que soportan cambios bruscos de temperatura sin fisuras, alargando la vida útil del revestimiento en más de 2000 horas de operación.
Morteros siliconicos que sellan juntas y evitan fugas de calor, reduciendo el gasto de gas o electricidad en hornos de arco eléctrico y cuencas de fundición.
Capas graduadas de materiales refractarios que absorben la expansión térmica y previenen la degradación prematura de la coraza del horno industrial.
Sistema de termopares embebidos que alertan sobre puntos calientes antes de que se conviertan en paradas no programadas, optimizando el mantenimiento.